Continúan las grabaciones de las entrevistas a las mujeres rurales de la Región de Murcia.

La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural de la Región de Murcia desarrolla en la actualidad un proyecto documental para dar visibilidad a mujeres del ámbito rural de la Región de Murcia. Este proyecto documental nace con vocación de continuidad y con un doble propósito: generar un efecto demostrativo basado en la experiencia de mujeres rurales que destacan en distintas esferas y contar con la opinión de sus protagonistas acerca de la situación de la mujer rural de la Región de Murcia.

La selección de las cuatro mujeres que protagonizan esta serie documental contaba con varias premisas, una de ellas era seleccionar una mujer rural que pudiera contar su historia de vida, dando cuenta de los cambios que se han producido en el medio rural.

Lucía ha sido la persona seleccionada, recibiéndonos en La Majada, pedanía de Mazarrón que tiene la Sierra de Las Moreras como abrigo y el azul Mediterráneo en lontananza.

Cantaba “La Lupe”, poseída y arrebatada, aquella canción que decía “Teatro, la vida es puro Teatro”. En un teatro es donde nos recibe Lucía, el teatro centenario de La Majada del que Lucía, como el resto del vecindario, se siente orgullosa.

El relato de Lucía se extiende inexorablemente, ocupando más de dos horas de grabación. Todo lo que cuenta Lucia es extraordinario, no por fabuloso sino por resultar de una crudeza extrema, en ocasiones desgarradora.

En ocasiones Lucía relata directamente, en otras ocasiones lo hace de forma velada. En cualquier caso, parece hacerlo como catarsis y terapia, sabedora de que el testimonio roza la confesión y que, en ocasiones, la confesión requiere el secreto.

Lucía es, a pesar de tantas  vicisitudes, una mujer agradecida. Agradecimiento que, en ocasiones, parece ilimitado. Muchos de estos agradecimientos tienen como destino al vecindario de La Majada.

Especial énfasis realiza Lucía en el agradecimiento a un célebre empresario agrícola de Mazarrón, gratitud que atiende a una ayuda familiar que tuvo como destinatario a su padre enfermo.

Lucía habla orgullosa de sus hijas, de las que subraya su carácter independiente y su capacidad para labrarse su futuro. También habla de su nieta Elena, a la que puede dedicar mucho más tiempo que el dedicado a sus hijas, fruto de esa triple jornada que incluía la faena agrícola, la doméstica y el cuidado a su padre dependiente.

Como en otras entrevistas de esta serie, Lucía se refiere a la necesidad de contar con servicios suficientes para conciliar, también con aquellos que pueden mejorar la vida de las personas que residen en La Majada.

Nos emplazamos con Lucía para grabar en una segunda jornada los lugares de su infancia y juventud: la vieja escuela, la iglesia, el teatro, la fuente del Cañete, el camino del Recuenco, la Casa Nueva en la que sirvió su madre, la tierra yerma de Los Alamicos en la que trabajó como agricultora, los granados agrios que sustituyen a los parrales en los que trabajó y los senderos que le servían para llegar al lugar donde pastoreaba su padre, llevando la comida de avío que pocas veces variaba: migas y patatas.

El tiempo pasado con Lucía no ha sido en vano, uno espera que tampoco para ella. En ese recorrido matinal por los lugares de Lucía, con la confianza que conceden las dos sesiones de grabación, mientras Lucía fija la mirada en las cañadas que le llevaban al rebaño que guardaba su padre, uno le indica que no es necesario que venza la cabeza como Scarlett O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. Después, arrepentido, pienso que es tiempo de recuperar los juegos de infancia perdidos y anhelar los sueños no alcanzados, los de aquella vida que podría responder a la niñez reflejada en los versos de Miguel Hernández en “Las abarcas desiertas”, versos que cantara Curto o Serrat, entre otros.

Esta es la tercera de las cuatro entrevistas sobre las que girará el documental que se estrenará en el mes de octubre de este año 2024, documental en el que se pulsa la opinión de cuatro mujeres de diferentes ámbitos sobre la situación de la mujer rural de la Región de Murcia.

Este proyecto documental forma parte del plan de acción que AFAMMER desarrolla en el año 2024 para analizar la percepción que la mujer rural de la Región de Murcia tiene sobre su situación.

Tres son las líneas que forman parte de este plan de acción: un estudio sobre la percepción de la mujer rural de la Región de Murcia sobre su situación, una mejora de la presencia en redes de la asociación y el proyecto documental que verá la luz en el mes de octubre.

Este plan de acción desarrollado por AFAMMER cuenta con la financiación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, gracias a una ayuda directa concedida por su Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca.